
Un sistema fotovoltaico es un conjunto de equipos que permite convertir la luz del sol en electricidad para usarla en una casa, negocio o edificio. Esto se logra gracias a los paneles solares, que captan la energía solar y la transforman en corriente eléctrica.
Les comparto un diagrama ilustrativo donde se muestra cómo se conectan los paneles solares a un inversor de cadena.
.png)
Este diagrama muestra la conexión básica de un sistema fotovoltaico interconectado a la red. Los paneles solares se conectan en serie formando dos cadenas o strings. La conexión de las cadenas fotovoltaicas se realiza en serie; es decir, los módulos se interconectan uniendo el polo positivo de un módulo con el polo negativo del siguiente.
Este tipo de conexión se caracteriza porque la corriente se mantiene igual a la del módulo individual, mientras que el voltaje de los módulos que integran la cadena se suma para alimentar el controlador MPPT, encargado de optimizar el punto máximo de potencia y maximizar el rendimiento del sistema.
Posteriormente, la energía en corriente directa (DC) pasa por las protecciones eléctricas en DC (fusibles) para garantizar la seguridad del sistema ante posibles sobre corrientes. Después, la energía se dirige al inversor de cadena, donde se convierte de corriente directa (DC) a corriente alterna (AC).
A la salida del inversor, la energía atraviesa las protecciones eléctricas en corriente alterna (AC) antes de conectarse al centro de carga del inmueble. Finalmente, el sistema se enlaza al medidor bidireccional, el cual registra tanto la energía consumida desde la red como la energía generada y enviada hacia la compañía eléctrica.
Este ejemplo es una guía visual para entender cómo se organiza un sistema solar básico. Sin embargo, antes de instalar uno, siempre es importante revisar las especificaciones técnicas del equipo para asegurarse de que todos los componentes sean compatibles y trabajen dentro de sus rangos seguros.

.png)